Adult Day & Respite
Cómo elegir un programa diurno para adultos que se ajuste al hogar
Compare los programas diurnos para adultos según los gustos de la persona, la ayuda personal acordada, los traslados, las reglas para los días que se falte y las condiciones firmes de pago. Resuelva los pasos de ingreso antes de empezar.
Un programa diurno para adultos puede darle a una persona tiempo fuera de casa. Mientras tanto, quien la cuida puede trabajar o descansar. Los programas no son todos iguales. Compare la ayuda que ofrecen, el tiempo de traslado, los horarios y las condiciones de pago. Después decida si un lugar se ajusta a su hogar.
Quién paga
| Medicare | Medicaid | Pago privado | Seguro privado | |
|---|---|---|---|---|
| Cómo funciona | Medicare generally does not pay for most nonmedical long-term care, including its adult-day-health example. PACE is a separate program with its own eligibility and service-area conditions; this guide does not determine a particular claim or plan benefit. | Home- and community-based services may be relevant. Ask the applicable state program or plan to confirm the actual service, provider and authorization before relying on payment; no state rule or individual eligibility is determined here. | Request the actual attendance and assistance quote, including any separate transport, assessment, supplies and cancellation terms the provider identifies. Keep proposed and accepted charges distinct; no local prices are asserted. | Distinguish ordinary health coverage from a private long-term-care policy. Obtain an insurer's answer for the specific attendance and assistance; no policy or claim has been reviewed. |
Defina qué debe lograr la asistencia al programa
Hable primero sobre qué quiere la persona de ese día. Hable también sobre qué necesita el hogar que logre el plan. La persona puede querer compañía o una actividad que le guste. Puede querer tiempo fuera de casa. Quien la cuida puede necesitar un tiempo fijo para trabajar. Puede necesitar tiempo para sus propias citas o un descanso habitual. Escriba cada grupo de metas por separado. No los mezcle. Después anote las horas que cuentan. Sume el tiempo para prepararse, el traslado y el regreso a casa. Un programa agradable aun así puede no ajustarse. Puede no estar abierto en los horarios que usted necesita. No elija un lugar solo por su larga lista de actividades. En su primera llamada, comparta los gustos de la persona. Comparta cómo se comunica y qué ayuda necesita. Pregunte si el programa puede hablar de un plan que se ajuste.
Averigüe qué tipo de programa se ofrece
Los programas diurnos para adultos combinan la ayuda de distintas maneras. Algunos se centran en el tiempo con otras personas. Otros ofrecen ayuda personal o ayuda relacionada con la salud. Pida a cada programa que explique su propio servicio. Pregunte por el personal, por la revisión para ingresar y por sus límites. Consiga su nombre legal completo. Pregunte qué licencia estatal o qué reglas de certificación se aplican en su caso. No piense que el cuidado diurno de salud para adultos significa lo mismo en cada estado. No piense que el cuidado diurno social o el relevo significan lo mismo en cada estado. Pregunte qué ayuda forma parte de un día común. Pregunte qué necesidades requieren otros trabajadores o un entorno distinto. Si una necesidad no puede atenderse, pregunte a quién puede enviarlo el programa. Compare el servicio real que ofrece cada lugar. No clasifique los nombres de programas que se usan en todo el país. Guarde cada descripción escrita con sus notas. Use las mismas palabras en las conversaciones siguientes.
Situación de ejemplo
Rosa Delgado vive con su hija Elena. Elena trabaja y necesita un bloque fijo de tiempo para su empleo. Rosa quiere compañía, una actividad que disfrute y tiempo fuera de casa. Escriben esas metas por separado, para que una no se mezcle con la otra.
Anotan las horas que importan, con el tiempo para prepararse, el traslado y el regreso a casa. Elena pide a cada programa que explique su propio servicio, su personal y sus límites, y qué ayuda incluye un día común. Guarda cada descripción escrita con sus notas.
Antes de elegir una fecha de inicio, hacen un registro breve de tareas. Dice con qué quiere ayuda Rosa, cuándo la necesita y cómo le gusta pedirla. Para cada tarea, anotan si el programa dijo que sí, si aún hace falta una revisión o si no forma parte del servicio.
Elena pregunta por los traslados, los horarios de recogida y el viaje de regreso, y si se cobra un día al que no se asista. Pide una cotización por escrito para los días y los traslados exactos que piensan usar. Mantiene aparte cualquier costo de traslado hasta que las condiciones estén claras.
Después, planean un día de prueba si se ofrece uno. Rosa dirá qué le pareció bien y si el traslado la cansó. Elena revisará si tuvo el tiempo que necesitaba. Luego decidirán juntas y mantendrán abierta otra opción si una necesidad básica no puede atenderse.
Hable sobre la ayuda personal antes del primer día
Base sus preguntas en la rutina diaria de la persona. Pregunte por el baño, la comida y el paso de una habitación a otra. Pregunte cómo pide ayuda la persona. Pregunte cómo mantiene cerca sus propias cosas. Pregunte qué ayuda ofrece el programa. Pregunte qué datos necesita para decidir si puede dar esa ayuda. Algunas tareas necesitan un plan fijo o una revisión por parte de un trabajador capacitado. Organice eso por medio del trabajador adecuado. No pida a un trabajador que no está preparado que lo invente sobre la marcha. Hable de la privacidad y de cómo le gusta pedir ayuda a la persona. Pregunte qué debe llevar y cómo se marcan y se guardan las cosas. Una promesa vaga de que el personal ayuda a todas las personas no basta. Puede dejar sin aclarar datos clave. Pregunte quién llamará si en el ingreso se encuentra una necesidad que el programa no puede atender. Una visita guiada no es lo mismo que ser aceptado. Un lugar reservado no termina los pasos de ingreso.
Convierta la conversación de ingreso en tareas concretas aceptadas
Haga una lista breve de tareas antes de elegir una fecha de inicio. Hágalo con la persona que asistirá. Use palabras sencillas para la ayuda que quiere. Diga cuándo la necesita y cómo le gusta pedirla. Un recordatorio no es ayuda práctica directa. Que le recuerden que el almuerzo está listo es una cosa. La ayuda para comer es otra cosa distinta. No use solo esa diferencia para decir que una ayuda es segura o adecuada. Dé al programa los datos para su propia revisión. Pida al trabajador capacitado adecuado que responda las preguntas de salud.
Para cada tarea clave, escriba la respuesta del programa. Puede ser que sí. Puede ser que aún haga falta una revisión. Puede ser que la tarea no forme parte del servicio. Añada cualquier regla ligada a la respuesta. Añada la fecha y el contacto del personal que puede confirmarla. Una descripción de la recepción aun así puede necesitar una revisión. La persona a cargo del ingreso debe revisarla. Pida a ese contacto que corrija sus notas si están mal. No trate sus notas como el plan de cuidado del programa. Deje una tarea como pendiente si la respuesta no está clara.
Mantenga los gustos de la persona junto al plan acordado. Puede querer ayuda en privado. Puede querer una forma fija de hablar o de pedir. Puede querer probar una actividad antes de aceptar ayuda. Pregunte cómo conocerá el personal del día esos gustos. Comparta los datos privados por la vía de ingreso que fijó el programa. Compártalos solo con permiso. Una hoja para la familia puede incluir una pregunta abierta. No necesita el historial de salud completo de la persona.
Resuelva las condiciones antes de tratar un lugar como listo
Un lugar en el calendario es una cosa. Una tarea acordada es otra cosa. Las condiciones firmes de pago son una tercera cosa. Revise cada una por su cuenta. Un programa puede decir que una tarea puede hacerse después de una revisión. Pregunte qué datos faltan y quién hará la revisión. Pregunte cómo recibirá el resultado el hogar. La respuesta puede depender de herramientas, del personal o del plan de un trabajador capacitado. Pregunte quién debe confirmar ese paso. Mantenga una respuesta esperanzadora como pendiente hasta que las personas adecuadas lo resuelvan.
Hable de cualquier plan para que la familia o un trabajador externo dé parte de la ayuda. Pregunte si el programa permite ese plan. Pregunte qué horas debe cubrir la persona que ayuda y quién organiza los cambios. Después pregunte a esa persona si puede hacerlo. No cuente el descanso de quien cuida como completo si debe quedarse en el lugar. La tarea aun así puede quedar abierta. Mantenga el pago de la persona que ayuda aparte del pago por día del programa.
Si una tarea necesaria no forma parte del servicio, pregunte qué más puede revisarse antes de ingresar. Puede ser un programa distinto o un grupo distinto de días. Puede significar más conversaciones con el equipo de cuidado a cargo. No pida a un trabajador sin capacitación que muestre una habilidad práctica durante una visita. Use la guía de acceso para moverse por las habitaciones y participar. Use esta lista de ingreso para mostrar qué ayuda ha aceptado el programa.
Revise cómo sigue la ayuda aceptada cuando cambian las circunstancias
Pregunte cómo llega la lista de tareas acordadas al personal en los días de asistencia. Pregunte a quién llamar si la ayuda acordada no estuvo allí. Pregunte cómo se revisa una preocupación basada en hechos. Escriba la tarea, la fecha y la pregunta. No adivine por qué un trabajador actuó como actuó. No comparta datos sobre otras personas del programa. Pida una respuesta por el proceso normal del programa. No se base en una promesa de alguien que no puede confirmar el plan.
Revise el plan de nuevo antes de añadir días u horas más largas. Pregunte otra vez si cambian las herramientas, la rutina o la ayuda que se quiere. Un sí anterior no muestra cómo se tratará una petición nueva. Pregunte si hace falta una revisión nueva o una cotización nueva. Guarde el resultado con el primer plan. Lleve las preocupaciones de salud al equipo que atiende a la persona. Esta lista sigue las tareas y las preguntas. No fija el cuidado.
Repase el plan con la persona después del primer grupo de días. Pregunte si la ayuda se dio como se había hablado. Pregunte si pudo tomar decisiones sobre el día. Confirme cualquier plan nuevo con el programa. Nombre quién dará seguimiento a las preguntas abiertas. Mantenga la fecha de una respuesta anterior. Eso muestra por qué cambió el plan. Esto mantiene útil la lista cuando cambian las funciones de cada persona. No convierte una lista del hogar en una revisión de cuidado hecha por personal capacitado.
Compare las actividades con los intereses de la persona
Pregunte cómo eligen las personas qué hacer en el programa. Pregunte si también hay opciones tranquilas. Hable del idioma que mejor entiende, de la ayuda para oír o ver y de los gustos culturales. Hable del tiempo para descansar. Pregunte qué hace la persona si una actividad no le gusta. Puede gustarle mirar o ayudar con una tarea conocida. Puede gustarle hablar con otros o sentarse en un lugar tranquilo. Un calendario no muestra cómo trata el personal los gustos de cada persona. En una visita, note si el lugar se siente tranquilo para la persona. No juzgue conversaciones privadas que tienen que ver con otras personas. Pregunte si se ofrece una primera visita o un día de prueba y cuánto cuesta. La meta es saber cómo se sentiría el día. No elija el lugar con el calendario más lleno. La actividad sin parar no es lo mejor para todas las personas.
Ponga a prueba el transporte frente a todo el horario
Pregunte si el programa ofrece traslados o los organiza. O pregunte si el hogar debe buscar sus propios traslados. Pregunte por los horarios de recogida, la ruta y la duración del viaje. Pregunte por las herramientas que se necesitan en el viaje. Pregunte quién ayuda a la persona a pasar del vehículo al programa. Hable del viaje de regreso con el mismo cuidado. Quien cuida puede trabajar. Compare los horarios reales de recogida y de regreso con sus horas de trabajo. Pregunte qué pasa si un vehículo llega tarde o si la persona no está lista. Pregunte qué pasa si una cita médica rompe la ruta habitual. Consiga el número de teléfono para un problema con el traslado. No piense que un traslado del que se habló forma parte del pago por día. No piense que se ajusta a las necesidades de movimiento de cada persona. Mantenga aparte cualquier precio de traslado hasta que las condiciones estén claras. Un plan de traslado real puede decidir si el día funciona. Puede importar tanto como el programa mismo.
Lea las condiciones de asistencia y cancelación
Pregunte cuál es el mínimo de días que una persona debe asistir. Pregunte por los días parciales, los lugares guardados y los días festivos. Pregunte por los días de cierre por mal tiempo y las reglas para los días de enfermedad. Pregunte con cuánto aviso necesita un cambio. Pregunte si se cobra un día al que no se asista y si puede fijarse un día de recuperación. Consiga las reglas por escrito. Consiga el nombre de la persona que se encarga de los cambios. Un hogar con muchas citas médicas puede necesitar un plan distinto al de uno con días fijos cada semana. Pregunte cómo afecta un cambio en las necesidades a la permanencia. Pregunte si puede hacer falta una nueva revisión de ingreso. No piense que se devolverá el pago de un día no usado. No piense que se guardará un lugar después de mucho tiempo fuera. Estas reglas cambian según el programa. Apréndalas antes de ingresar. Eso le ayuda a pesar la ayuda real frente al costo real.
Identifique quién paga el servicio concreto
Los datos de Medicare sobre el cuidado a largo plazo dicen que la mayor parte del cuidado a largo plazo que no es médico no se paga. No piense que el cuidado diurno para adultos se paga solo porque una persona tiene Medicare. Los servicios en el hogar y en la comunidad de Medicaid pueden ayudar a algunas personas que cumplen los requisitos. El programa estatal debe confirmar el servicio, la aprobación y el programa que participa. The Program of All-inclusive Care for the Elderly (PACE) es un plan aparte. Es para personas que cumplen sus reglas en una zona donde ofrece servicio. Pida datos a un grupo de PACE. No piense que cada centro diurno funciona bajo PACE. El National Family Caregiver Support Program lo dirige la Administration for Community Living. Ayuda con información, acceso a ayuda y relevo por medio de grupos estatales y locales. Pregunte por la ayuda local. No trate esa descripción como una entrega de fondos. Si un seguro privado puede pagar, pida al asegurador una respuesta ligada a esa póliza. Marque cada petición pendiente como pendiente. Un grupo que enviará una factura no es un pagador que aceptó pagar.
Haga una comparación de costos por semana y por mes
Pida una cotización para los días y los traslados exactos que piensa usar. Incluya en el precio las comidas, la ayuda y los materiales. Incluya los cargos extra que nombre el programa. Ponga cada oferta en el mismo periodo para comparar. No piense que cada mes tiene solo cuatro semanas. Muestre los primeros pagos aparte de los costos que se repiten. Sume la ayuda que aún se necesita antes de la recogida y después del viaje de regreso. Sume la ayuda en los días de cierre y en los días fuera. Una tarifa diaria baja puede no significar un costo bajo para el hogar. Puede necesitar traslados extra o dejar sin cubrir horas clave. No invente un promedio local si tiene una cotización por escrito. Si el ingreso no está terminado, marque el precio como no final. Guarde la fecha de la cotización con los datos en los que se basa. Así, quien la lea después puede ver qué cubre el precio.
Planee una prueba y revise la experiencia real
Un programa puede ofrecer un día de prueba. Acuerde su meta, su costo, sus horas y el plan de contacto antes de que empiece. Hable de cómo compartirá la persona lo que pensó. Hable de la ayuda que necesita para compartirlo. Después del día, pregunte qué le pareció bien. Pregunte qué actividades tuvieron sentido para ella. Pregunte si el traslado la cansó. Pregunte si la ayuda estuvo allí como se dijo. Pregunte si el hogar tuvo el tiempo libre que esperaba. Mantenga las notas claras y ligadas a los hechos. No trate un día como una promesa para cada día. Si parte del día falló, pregunte si el programa puede arreglarlo. Pregunte qué tendría que cambiar. Una prueba debe ayudarle a decidir. No debe empujarlo a ingresar de inmediato. Mantenga en mente un servicio distinto si una necesidad básica no puede atenderse.
Decida cómo se adaptará la persona en las primeras semanas
Pregunte cómo son los primeros días. Pregunte qué opciones hay si un día completo parece demasiado al principio. Puede ofrecerse un inicio corto o lento. Puede no ofrecerse. Consiga las horas y los pagos reales. No piense que es una opción hasta que oiga que lo es. Hable de quién recibirá a la persona y dónde van las cosas. Hable de cómo aprende el personal el nombre que le gusta y su forma de hablar. Pregunte si una persona de apoyo conocida puede ayudar al principio según las reglas del programa. Fije una forma tranquila de recibir comentarios. No pida una opinión final justo después de un día nuevo y extraño. Pregunte qué parte del día le gustó. Pregunte qué fue difícil de seguir. Pregunte qué le gustaría que se hiciera de otra manera la próxima vez. Estas son preguntas de plan. No son una prueba de salud sobre el estrés o las conductas. Las preocupaciones de salud van al equipo de cuidado adecuado. Revise también el día de quien cuida. ¿El tiempo libre fue bastante largo? ¿Los traslados llegaron como se dijo? ¿Los mensajes llegaron a la persona adecuada? Si los días cambian, confirme los días nuevos y los pagos con el programa. Mantenga una nota escrita de los cambios acordados. El personal y la familia no deben trabajar con planes distintos. Si la persona no quiere seguir yendo, pregunte qué otras opciones hay. Ingresar no es un trato que no pueda cambiarse. Un buen plan para la primera semana es claro. La persona sabe qué esperar. Las funciones están claras. Las preocupaciones llevan a pasos siguientes fijos, no a que se las deje de lado.
Escriba un plan de respaldo junto al plan del programa
Los días pueden detenerse por cierres, problemas de traslado o citas médicas. Las necesidades también pueden cambiar. Pregunte a quién llamará primero el hogar. Pregunte quién aceptó ayudar si un día habitual se cae. Un familiar cercano no es un respaldo solo porque su nombre está en una lista. Hable de qué hace quien cuida si la persona debe ser recogida temprano. Hable de qué otra ayuda hay. Mantenga una lista breve de contactos que dijeron que sí. Mantenga los números del programa en un lugar al que pueda llegar rápido. El programa debe explicar sus propios pasos para los casos urgentes. El hogar debe seguir el plan fijo del equipo de cuidado para las necesidades de salud. No debe inventar una respuesta de salud. Un plan de respaldo hace más firme el plan del día. No detiene cada problema.
Sources
- Long-term care — Centers for Medicare & Medicaid Services / Medicare.gov
- Home & Community Based Services — Centers for Medicare & Medicaid Services / Medicaid.gov
- National Family Caregiver Support Program — Administration for Community Living
- PACE — Centers for Medicare & Medicaid Services / Medicare.gov
